Una de las áreas de la actividad humana en la que la
aplicación de técnicas estadísticas ha tenido gran difusión y al mismo tiempo
un enorme éxito, es en la de aquellos aspectos que se relacionan con el control
de calidad de producción de bienes y suministro de servicios. En los años 80 la
aplicación de la filosofía y técnicas del control de calidad en la producción
supuso un enfoque revolucionario y tremendamente competitivo, que fue
aprovechado sobre todo por la industria japonesa para colocarse a la cabeza del
mercado mundial, lo que resulta curioso, siendo americanos los
"padres" del control de calidad, puesto que la industria americana
sólo se subió al carro del control de calidad una vez que la presión ejercida
en el mercado por la superioridad de los productos japoneses les obligó a
considerar las bondades de la nueva filosofía, en la que la calidad constituye
un concepto global que no sólo se aplica al producto sino a todo el proceso de
fabricación, incluyendo el control de costes, precios y beneficios, gestión de
los suministros y plazos de entrega.
Aunque inicialmente el control de calidad se aplicó solo a
la fabricación industrial, enseguida se extendió su radio de acción a la
prestación de servicios, donde también podemos incluir el área de salud, aunque
dentro del entorno médico hay sectores que por sus características, más
asimilables a la industria, tienen una mayor tradición en el empleo del control
de calidad; como son los laboratorios de análisis clínicos (hematología, bioquímica
o microbiología), o los bancos de sangre. Sin embargo las técnicas han sido
utilizadas también en otros entornos, como puede ser por ejemplo en la
monitorización de fallos en operaciones quirúrgicas, y su campo de aplicación
está limitado tan sólo por nuestra imaginación, ya que cualquier actividad
humana es susceptible de ser cuantificada y por tanto monitorizada para mejorar
su calidad, desde el tiempo de espera de un paciente que acude a consulta,
hasta el porcentaje de pacientes que cumplen adecuadamente el tratamiento
prescrito, o el mismo registro de datos en la historia clínica del paciente.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario